Imágenes 491-492-493.- Síndrome de Beckwith-Wiedemann. – Neonato de 4 meses de edad, nacido a termino, sin complicaciones maternas prenatales, progenitores niegan consumo de fármacos, drogas y alcohol. Peso al nacer: 4,5 kilos. Examen físico con las siguientes características: es evidente el aspecto macrosómico para su edad, asimetria facial manifiesta y hemimacroglosia que protuye fuera de la boca con labios finos, paladar ojival, facie abotagada de aspecto peculiar, nariz corta de puente y raíz anchos y deprimidos, punta bulbosa, filtrum largo y convexo, pabellones auriculares con surco en el borde posterior del helix. Dificultad para la alimentación. Resto anodidno. Se solicitaron exámenes paraclínicos y de gabinete para descartar visceromegalicas y tumores. Cariotipo. No se dará de alta “nunca” y sus controles serán períodicos para pesquizar prematuramente “tumores” embrionarios malignos. (Gentileza del Dr. Ramón Vargas Vera, Ecuador).

INFORMACIÓN BÁSICA.- Síndrome de Beckwith-Wiedemann (SBW). (OMIM: 130650). El SBW es un trastorno genético caracterizado por sobrecrecimiento, predisposición tumoral y malformaciones congénitas. Con una inci­dencia de uno entre 13.700 nacidos vivos, siendo mayor en niños engendrados con técnicas de re­producción asistida. No existe predilección por la raza ni por la edad. En cuanto a sexo, la incidencia es igual, salvo en los casos de gemelos monocigó­ticos en los que hay mayor incidencia en las muje­res. Uno de cada cinco casos fallece por complica­ciones propias de la patología.

Las causas genéticas son muy complejas. La im­pronta genómica o imprinting es el fenómeno por el cual un gen se expresa de una manera o de otra según se herede del padre o de la madre. Alteracio­nes a nivel del cromosoma 11, particularmente de los genes que sufren imprinting, son los causantes del SBW. Aproximadamente el 50% de los casos se dan por alteraciones en la metilación. En la re­gión 15.5 del brazo p del cromosoma 11 existen los genes CDKN1C, H19, IGF2 y el KCNQ1OT1, entre otros, implicados en el crecimiento. Las regiones del control del imprinting (ICR) se encargan de la metilación de estos genes. Una metilación anormal altera la regulación del crecimiento provocando la macrosomía. Entre 10-20% de los casos se da por una disomía uniparental paternal (dos copias pa­ternas de los genes imprinting). Existen casos de mutaciones del gen CDKN1C, translocaciones o duplicaciones del material genético. Un 85% de los casos son esporádicos con un solo familiar afecto, en cambio en un 10-15% la herencia sigue un pa­trón autosómico dominante.

Existe un crecimiento aumentado durante la se­gunda mitad del embarazo, con fetos grandes para su edad gestacional. Algunos autores describen polihidramnios y placentomegalia. En los prime­ros años de vida presentan percentiles en torno al 97 en cuanto a talla y peso, y el perímetro craneal cercano al 50. Los percentiles comienzan a bajar alrededor de los 8 años, normalizándose en la edad adulta. Existen casos de hemihipertrofia. Es el sín­drome pediátrico más común que implica hipercre­cimiento.

Son también frecuentes los defectos de la pared abdominal, tipo onfalocele, hernia umbilical y diás­tasis de los rectos, visceromegalia implicando uno o más órganos. La citomegalia adrenocortical fe­tal es patognomónica del SBW. La macroglosia es una de las malformaciones más frecuentes y puede originar graves repercusiones en el periodo neona­tal. Pueden también presentar pliegues y surcos del lóbulo auricular, nevus flammeus facial u ojos prominentes. Otros hallazgos son malformaciones cardiacas. El patrón clínico es muy variable.

Existe una predisposición a tumores embriona­rios, aumentado respecto a la normalidad en un 7%. Se suelen diagnosticar antes de los 8-10 años de vida. Los más comunes son el tumor de Wilms (50%) y el hepatoblastoma y, con menos frecuen­cia, rabdomiosarcoma, carcinoma adrenocortical y neuroblastomas. Existe un 30% más de riesgo de desarrollar tumores en los casos de pacientes con hemihipertrofia.

Elliot y cols. han establecido unos criterios diag­nósticos para el síndrome (tabla 38). Implica la exis­tencia de tres criterios mayores o dos mayores y tres criterios menores.

Es muy importante el diagnóstico en pacientes con menor expresividad fenotípica por el alto ries­go asociado a desarrollar tumores embrionarios y por las hipoglucemias. El seguimiento en el SBW consiste en cirugía de los defectos de la pared ab­dominal, screening de hipoglucemia y tratamiento si precisa, screening tumoral y somatometría. Pue­den precisar cirugía reductora de la lengua por difi­cultad para la ingesta u obstrucción de la vía aérea. Ha de vigilarse la posibilidad de apnea del sueño. En ocasiones suelen necesitar el apoyo de logope­das y odontólogos.

El SBW tiene una baja incidencia que puede es­tar sesgada por la falta de diagnóstico en casos de menor expresividad clínica. Es una enfermedad que precisa de seguimiento cercano por su alta predisposición a tumores y por los casos de hipo­glucemia.


Bibliografía

  •  Arroyo Carrera I, Martínez-Frías ML, Egüés Jimeno J, Gar­cía Martínez MJ, Eloína Cimadevilla Sánchez C, Bermejo Sánchez E. Síndrome de Wiedemann-Beckwith: Análisis clínico-epidemiológico de una serie consecutiva de casos en España. An Esp Pediatr 1999;50:161-165.
  • Weksberg R, Shuman C, Beckwith JB. Beckwith-Wiede­mann syndrome. Eur J Hum Genet. 2010;18(1):8-14.

 

 

 

 

 

 

 

por Dr

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